HSBC presenta Designers Buenos Aires: Not To Be Understood

La diseñadora Jessica Trosman mostró su nueva colección, “Denimolición”. Fue la encargada de cerrar una nueva edición de Designers Buenos Aires, la semana en la que se mostró lo mejor del diseño argentino acompañado de grandes producciones y puestas en escena.

Gran cierre de Designers Buenos Aires. No solo se trató de un desfile, sino también de una puesta performática de lujo. En un espacio de estructura de hormigón y hierro, en pleno barrio de Villa Crespo, en el Centro Experimental de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) se presentó lo nuevo de Not To Be Understood: Denimolición.

De la mano del artista Carlos Casella, e inspirados en su obra Cero.Cero, se montó un show de danza contemporánea que atrapó a todos. Con la voz de Casella acompañando la composición musical, siete bailarines- que se encontraban sentados entre los invitados de la primera fila- se incorporaron a la pasarela portando una silla blanca. Al son de la performance, las modelos comenzaron a desfilar con las prendas de la nueva colección. Dos bailarinas también se sumaron en un constante juego de atracción con los hombres de la escena.

Poner el foco en los opuestos que se encuentran fue la esencia del show y de la colección de Not To Be Understood: el álter ego representado en hombres despojados convivían en un solo espacio con mujeres que desfilaban la colección Not To Be Understood; el estilo hardcore y trash a su vez se encontró con un look new romantic y nuevas texturas aparentemente contrapuestas, como látex con seda y volados, se fusionaron como uno. El estímulo de Jessica Trosman circuló así alrededor de las nuevas relaciones, los nuevos encuentros, nuevos códigos de comunicación y nuevas texturas.



La colección cápsula que diseñó Jessica Trosman junto a la marca Lee, apostó fuerte al denim. Lo resignificó utilizando descartes de jeans reciclados y lo trabajó con textiles como gasa, satén, cuero y lana. Creó prendas en denim con volumen, cómodas y relajadas e, inspirada en el juego de contraposiciones, el cuero y el charol hicieron su pasada, presentes en chupines al cuerpo y vestidos cortos.

Not To Be Understood también presentó su línea para adolescentes, JTeens, donde el rosa y negro lideraron en pantalones, vestidos, chupines y camisas amplias, en estampas de Pablo Sandrigo . A la colección en general, se le unieron los colores terracota, camel, rosa, azul denim, gris, negro, coral y amarillo.

El desfile cerró con una gran ovación a Jessica Trosman y Carlos Casella, dos creativos de diferentes disciplinas unidos para crear un show único.

designers
Copyright 2016 SA LA NACION | Todos los derechos reservados